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domingo, 4 de marzo de 2012

MÉTODO BANDERA

   No ha sido casualidad el estudio, en los primeros artículos, de determinados aspectos estéticos. Todos tiene un vinculo común, son las siete cualidades que debe reunir cualquier pieza artística Zen (según el filosofo Japonés S`nichi).

   El análisis de cada una de ellas es importante para aplicarlo al segundo y más importante paso: El utilizar un método que sea fiable e imparcial para valorar una pieza de arte japonesa.

   Si aplicamos un examen  de este tipo nos enseñaremos a "ver", de una forma más veraz e interesante, cualquier pieza de arte Bonsái.

   El método en este caso consiste en valorar  física y metafísicamente cada una de las partes del bonsái.
Teniendo en cuanta varias premisas, la primera que el Bonsái está compuesto por dos elementos: Bonki (maceta) y Sai (árbol). Y que el valor total de la pieza debe ser de un 70 % en el caso de la planta y de un 30% de la maceta.

   Que el árbol deberá ser estudiado en sus tres partes principales por separado: Nebari (base del árbol), tronco y copa; y  que en cada una de ellas haremos un estudio pormenorizado de los siete aspectos estéticos Zen (Austeridad, Asimetría, simplicidad, Naturaleza, Sutil profundidad, Libertad de acción y tranquilidad).

   En cuanto a la maceta , además de los anteriores, debemos conocer las  posibilidades de unión con los distintos estilos...

   Este método es el usado por la escuela de vanguardia FKB del maestro Massimo Bandera. Esta es la meta, el camino hasta este dominio es largo e intenso y necesita de un maestro que nos guíe a través de las innumerables variables para llegar al justo entender de cada uno de estos aspectos.

miércoles, 1 de junio de 2011

Valor de la Cerámica Japonesa

   En el conjunto de las artes Japonesas, la cerámica representa un papel importante. Primero como arte en sí y como soporte de otras en un segundo lugar.

   La cerámica aparece en las primeras etapas evolutivas del hombre y como respuesta a una necesidad básica, la de tener un útil para alimentarse.
Posteriormente mágica o religiosa. Bien  acompañando en el último viaje al difunto y como señal de distinción hacia él o como fetiche para pedir a los dioses.

   Como opino en varias de las entradas anteriores, para mí el ideal de belleza entre oriente y occidente es radicalmente distinto.
   En el caso de la cultura japonesa prima la Naturaleza y la Asimetría, de alguna manera aprecia la imperfección, por cercanía al fenómeno usualmente natural. Sin embargo en Occidente observamos con más agrado la simetría ; quizás como algo más cercano a nosotros mismos. La "perfección simétrica". Se da más en animales superiores, como el hombre.

   Todos los seres vivos llevamos descritos una serie de parámetros en nuestro código genético que en ausencia de fuerzas externas dan una apariencia bastante uniforme con respecto a los demás. En el caso de los árboles esta secuencia hace que toda las ramas, por ejemplo, salgan con un ángulo determinado, y en cierta cantidad en cada especie. El hecho de la aplicación de estas fuerzas llevan a rotura de ramas, volcado de troncos, mayor o menor altura, etc...
 Los distintos estilos, en Bonsái, pretenden se una representación de este hecho en la Naturaleza.

   Sin embargo, en contra de este gusto por la imperfección, tengo que objetar que el hecho de la existencia  de la  perfección es más escasa pero también real. Por lo que pienso que lo justo seria observar ambas realidades y realizar obras en ambos estados, si prejuicios.

   En cuanto a la cerámica japonesa, la reina de las realidades es la imperfección. Este hecho acerca la obra a una autenticidad manual. Forjada por la mano del hombre y por todo lo que rodea al artista en ese momento. Así mismo ese espacio de tiempo en el que se realiza la obra es único.

   Por eso el valor a los acontecimientos puntuales que se producen sobre la obra durante todo el proceso de modelado, barnizado (si corresponde) y forjado en el horno, son tan importantes para el amante de la cerámica japonesa.  Este amor a la inmediatez y sus resultado estéticos son también el reflejo de la cultura budista y Zen , al Datsuzoku o libertad de acción.
    Los llamados "Kesikis", o "Happy accidents". Que varían dependiendo de las zonas, estilos u hornos en los que se forjan, son el resultado de todas esas reacciones puntuales que producen algún elemento estético "anormal o diferenciado" sobre el elemento cerámico. En ellas pueden reflejarse pequeñas roturas, llamaradas, colores o imperfecciones y marcan el carácter único de cada obra.

Por último, como amante de la cerámica japonesa , me gustaría recomendar para ampliar conocimientos y entrar de lleno en este fantástico mundo la web del Sr. Robert Yellin : E-Yakimono.Net.
Me parece un sitio espléndido. En él he aprendido y disfrutado mucho de este magnifico mundo.
Robert es gran divulgador y amante de Japón y lleva mucho años afincado allí.

Revisado 04/01/2022