En medio del maremagno de estilos en el que nos movemos en el mundo del bonsái, algunos muy encorsetados en normas y posiciones para conseguir una correcta distribución de raíces, troncos, ramas...
No está de más pararnos a reflexionar sobre el camino ya hecho por algunos maestros y estudiosos sobre este maravilloso mundo de la estética japonesa.
Sin entrar a fondo en materia , si debemos recordar , al menos por el camino por el que ha pasado ésta a través de los siglos.
Como bien explica el japonólogo Federico Lanzaco Salafranca en su libro:"Los valores estéticos en la cultura clásica japonesa". Esta pasó sucesivamente por un primer estado arcaico seguido de tres constelaciones de valores, integrando cualidades tales como : Masuraobi (belleza masculina), Mono-No-Aware(conciencia melancólica de la impermanencia de la vida),Wabi (austeridad), Sabi (simplicidad), Yuguen (misterio, profundidad) o kami(ligereza).
Valga también el estudio del profesor Umehara takeshi en el que distingue tres tipos de belleza: Goken no bi (belleza del guerrero), Yuga no bi (belleza elegante y refinada-geisha) y Yuguen no bi (belleza profunda y misteriosa- monje).
Está clara la evolución de estos sentimientos dentro del mundo japonés en todos los ámbitos, y por su puesto su expresión en el artístico.
El bonsái evolucionó desde formas muy rígidas a estilos más libres gracias a maestros como Murata o kobayashi dando paso a la escuela de vanguardia, la que se apoya en dos pilares : Naturaleza y Autor (=Naturaleza + Artista).
La idea de Naturaleza no es nueva, por todos es conocida su importancia dentro del mundo Nipón. Recordemos aquellas bellas palabras del premio Nobel de Literatura del año 1968, Kawagata Yasunari durante el discurso a la entrega del premio, pero si la de Autor. De esta corriente no podemos dejar de hacer mención a los maestros Kimura Masahiko y Massimo Bandera.
De lo que creo que ya no cabe ninguna duda es que ha llegado la famosa globalización al Bonsái y, con ello, una nueva serie de maestros que van a hacer evolucionar este bello mundo, quizás a nuevas estéticas... pero no podemos olvidar que el bonsái tiene unas normas básicas y para que nos sigamos manteniendo dentro del ámbito bonsái se deben cumplir cada una de ellas, el hecho de esta evolución no puede estar marcado por el menoscabo de alguna de ellas sino por aumentar el valor añadido con alguna otra.
Hace varios años dejé abierto un paréntesis , y en el una conversación con un admirado compañero en la que dejamos varias preguntas en el aire:
¿Pierde sentido la idea de Autor en el tiempo en una obra bonsai?
¿Tiene sentido que una obra bonsái sea el resultado de trabajos de varios artistas?
¿Debemos volver al origen del bonsái y dotarlo de antiguos valores metafísicos? (idea del Do).
Por último recordar las palabras de Matsuo Basho:
"No sigáis exactamente el camino de los clásicos del pasado, sino buscad lo que ellos buscaron ... seguid la naturaleza y volved a ella". En resumen más evolución.
viernes, 22 de abril de 2011
sábado, 8 de diciembre de 2007
IDEAL DE BELLEZA
Intuitivamente siempre he creído en el ideal de belleza Occidental como algo inapelablemente superior al resto de culturas que habitan nuestro planeta, craso error. Claro, esto es lógico dada mi condición de europeo y occidental.
Este ideal esta relacionado con nuestra historia y cultura además de nuestros sentimientos básicos vitales.
Este ideal esta relacionado con nuestra historia y cultura además de nuestros sentimientos básicos vitales.
Estos últimos priman más en nuestra civilización que en otras. Me refiero a los relacionados con los instintos de reproducción y perpetuación.
La simetría remite a la juventud; la multiplicidad al vigor y fuerza de la vida. En definitiva, estos patrones van ya impresos en nuestro código genético y nuestra memoria social.
La simetría remite a la juventud; la multiplicidad al vigor y fuerza de la vida. En definitiva, estos patrones van ya impresos en nuestro código genético y nuestra memoria social.
Igual ocurre en cada civilización con sus patrones.
La diferencia entre la nuestra y la Oriental estriba en el poder de crítica y de apertura hacia sus distintos valores.
Precisamente las ideas bipolares como el Ying-Yang o vacío-plenitud enseñaron en oriente a la búsqueda de la realidad como resultado crítico de dos circunstancias; aparentemente contrarias. Aunque no lo son, se complementan, son dos caras posibles de la realidad.
En Occidente el paso crítico ha sido anulado cada vez que ha sido necesario por el poder establecido en cada momento. Primariamente como discurso fatalista entre el bien y el mal; bases establecidas por filósof
os clásicos griegos como Sócrates, Platón y Aristóteles. Confirmadas posteriormente en la edad Media también por pensadores como Santo Tomás y San Benito.
Es solo a final del S. XIX cuando se dan las condiciones necesarias, surgen movimientos que cuestionan estos principios básicos en nuestros ideales estéticos.
Dadaísmo, Cubismo, Impresionismo, surrealismo, Arte Abstracto…
Bueno, en verdad hablo de meras expresiones artísticas.
La diferencia entre la nuestra y la Oriental estriba en el poder de crítica y de apertura hacia sus distintos valores.
Precisamente las ideas bipolares como el Ying-Yang o vacío-plenitud enseñaron en oriente a la búsqueda de la realidad como resultado crítico de dos circunstancias; aparentemente contrarias. Aunque no lo son, se complementan, son dos caras posibles de la realidad.
En Occidente el paso crítico ha sido anulado cada vez que ha sido necesario por el poder establecido en cada momento. Primariamente como discurso fatalista entre el bien y el mal; bases establecidas por filósof
Es solo a final del S. XIX cuando se dan las condiciones necesarias, surgen movimientos que cuestionan estos principios básicos en nuestros ideales estéticos.
Dadaísmo, Cubismo, Impresionismo, surrealismo, Arte Abstracto…
Bueno, en verdad hablo de meras expresiones artísticas.
Aplicado a Bonsái la cosa se complica aún más, ya que el término Bonsái conlleva una serie de características propias, entre ellas la de la cultura y ese refinamiento tan típico del pueblo japonés.
¿Cómo aplicar este ideal de belleza occidental, o más allá, el de belleza universal a este fantástico mundo?
A mi modesto entender la solución puede estar la combinación de dos factores:
¿Cómo aplicar este ideal de belleza occidental, o más allá, el de belleza universal a este fantástico mundo?
A mi modesto entender la solución puede estar la combinación de dos factores:
Por un lado la Naturaleza como maestra .Por otro el de autor como idealizador e intérprete de esa realidad natural.
Este complicado equilibrio proporciona también las pautas de diferenciación entre distintas culturas a la hora de hacer bonsái. Creo que es evidente que el uso artístico se hace más patente en la occidental. Y el respeto natural en la oriental.
Me queda como duda la posibilidad de aplicar estas ideas también a la parte cerámica de la obra, me refiero a la de trasgredir en cierta medida su aspecto estético, que aunque siga guardando los valores estéticos Zen quede marcado también el carácter occidental.
Para finalizar, esta idea de Naturaleza-Autor no es una creación propia de un momento de agraciada lucidez, y es conocida dentro del mundo del arte-bonsái como VANGUARDIA.
Me queda como duda la posibilidad de aplicar estas ideas también a la parte cerámica de la obra, me refiero a la de trasgredir en cierta medida su aspecto estético, que aunque siga guardando los valores estéticos Zen quede marcado también el carácter occidental.
Para finalizar, esta idea de Naturaleza-Autor no es una creación propia de un momento de agraciada lucidez, y es conocida dentro del mundo del arte-bonsái como VANGUARDIA.
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